jueves, 11 de julio de 2019

1. Medianoche

 -Título: Medianoche

-Título original: Evernight

-Autora: Claudia Gray

-Traductora: Laura Martín de Dios

-Año de publicación: 2008

-Año de publicación original: 2008

-Número de páginas: 357

-Reseña:

  Bianca intenta huir del internado al que sus padres la arrastran antes de que las clases comiencen. Su intención no es fugarse para siempre, sino durante ese día para que sus padres entiendan su disgusto ante esa situación. Sin embargo, cuando corre por el bosque, un joven se tira sobre ella creyendo que alguien la perseguía. Bianca no tarda en enamorarse del chico al que acaba de conocer, Lucas.

 Los padres de Bianca son profesores en el internado Medianoche lo que, extrañamente, ayuda a la joven a formar parte, en cierta medida, del grupo "pijo" de la Academia. Bianca se hace amiga de Raquel, una chica que claramente no pertenece a ese lugar. Esta nota que algo extraño ocurre en el internado, pero no sabe exactamente lo que es. Además, también se lleva bien con un par de alumnos clásicos de Medianoche, Balthazar y Patrice y con Vic, compañero de cuarto de Lucas.

 En una fiesta nocturna se encuentra de nuevo a Lucas, con el que no tarda mucho en empezar a salir, a pesar de que la advierte de que estando con él, ella corre peligro. Tras un incidente unos días después, pasan un tiempo separados, volviendo a retomar su relación.

 Sin embargo, los secretos que ambos guardan, será un nuevo motivo que puede llegar a romper su amor.


  Bianca es una joven que a lo largo de la novela va ganando conciencia de lo que es realmente y madurando, escapando gracias a Lucas de la extrema protección de sus padres y perdiendo a su paso su gran timidez. En contraste a ella, Lucas es un chico independiente y con un carácter en ocasiones agresivo, que se ve explicado al conocer su secreto.

  A pesar del tema del enamoramiento de los protagonistas es un clásico en los romances sobrenaturales, la lectura y la historia de ambos se hace emocionante y dan ganas de saber cómo les irá a los dos. Bianca rompe un poco los esquemas de vampiresa tradicional, ya que ella no dejar de haber nacido como tal. Los altibajos en su relación son los normales tanto en la edad como por todas las cosas que les pasan: peleas, desacuerdos y descubrir sus secretos. Lo que está claro es que ambos sienten una gran conexión y atracción a la que no pueden acallar.

  Es una novela principalmente para adolescentes pero que, a una edad adulta entretienen, puesto que se lee todo desde otra perspectiva, incluso encontrando guiños que anteriormente se habrían dejado de lado.

 Es un libro que engancha desde el principio, de lectura rápida y ligera, contando en primera persona desde la perspectiva de Bianca. Para ella el amor es algo nuevo, y queda reflejado en las dudas que tiene constantemente y su forma de comportarse.


miércoles, 26 de junio de 2019

Tenemos que hablar de Kevin

 -Título: Tenemos que hablar de Kevin

-Título original: We Need to Talk About Kevin

-Autor: Lionel Shriver

-Traductor: Javier Calzada

-Año de publicación: 2007

-Año de publicación original: 2003

-Número de páginas: 607

-Reseña: 

  La historia está contada mediante las cartas que Eva le escribe a su marido, del cual, hasta el final del libro, no se sabe si ha muerto o solo se han divorciado. La primera carta la escribe el 8 de  noviembre de 2000 y la última el 8 de abril de 2001, siendo este día el aniversario de la masacre provocada por su hijo Kevin.

  Eva va narrando las distintas historias de su vida en familia, desde antes del nacimiento de su hijo hasta aquel jueves, como lo nombra ella a lo largo de las cartas. Franklin es quien realmente desea tener hijos, por lo que, finalmente su mujer, acaba decidiendo tenerlo. No obstante, su marido la priva de cualquier actividad que a ella le gustara durante el embarazo, llegando a obsesionarse por el bien de su futuro no nato. Una vez que nace el niño, Eva siente un rechazo recíproco, notando que su hijo no la quiere desde el momento de su nacimiento. Eva decide dejar al tiempo su trabajo a un lado para cuidar a su hijo, pues ninguna niñera quiere seguir cuidándolo debido a su mal carácter.

   Kevin es un niño difícil, que avanza sus avances los hace sin estar su padres delante, tardando mucho en hablar o dejar de usar el pañal. Ya desde su más tierna infancia, Eva nota que su hijo tiene algo de maldad y cada vez que ésta se lo comenta a su marido, él la acusa, defendiendo siempre a su hijo. Todo lo que rodea a su adorado Kevin no es causado por él, sino casualidades o falsas acusaciones. Su hijo es un niño que no siente apego hacia nada y que no parece disfrutar de ninguna actividad o comida.

  Años después, Eva decide volver a ser madre y, en esta ocasión, no tiene el apoyo de su marido. Cuando nace Celia, se siente una verdadera madre.
 
  Los incidentes que rodean a Kevin siguen ocurriendo, causando la decisión de separarse a sus padres, pues Franklin y Eva siguen sin tener el mismo punto de vista sobre su hijo. Aunque, después de esta decisión, escuchada por su hijo, su matrimonio mejora notablemente.

   Finalmente, el 8 de abril de 1999, Kevin asesina a varios de sus compañeros de clase en el gimnasio de su instituto así como a una profesora, pasando a ser conocido como KK (pues su apellido es Khatchadourian)

   Eva narra la historia a su marido desde su perspectiva, intentando analizar si es la culpable de que su hijo se convirtiera en un asesino y explicando que nunca se sintió unida a su hijo de la misma manera que él, ya que Kevin se portaba de forma diferente con sus padres.

  Durante las cartas, Eva mezcla sucesos de diferentes etapas de la vida de su hijo, con algunas antes de él, con momentos del juicio o con su presente. Habla con nostalgia de sus años viajando por el mundo para hacer sus guías de viaje.

   La historia, a mi parecer, transcurre lenta y pesadamente, lo que me causó que tardara mucho tiempo en lograr acabarme el libro. En varias partes de los recuerdos, se llega a detestar a los personajes, dando a parecer que Kevin es una especie de castigo para la pareja. El crío disfruta haciendo sufrir a su madre y fingiendo ser un hijo modélico ante su padre, quien jamás cree a su mujer ni a nadie que intente romper su imagen de hijo perfecto.

  El formato carta no ayudó a avanzar con rapidez por la narración, ya que sus monólogos eran largos, creando párrafos muy extensos y con diálogos casi inexistentes. La protagonista utiliza múltiples metáforas en sus cartas. Es un personaje que detesta vivir en su país, no sintiéndose americana debido a su procedencia armenia, sintiéndose en ocasiones superior a sus vecinos, lo que es utilizado por Kevin para hacerla sentir mal. Con su hijo siempre se muestra fría y distante, buscando motivos para mostrarle a su marido la verdad del crío. Kevin es un chico que no muestra compasión o sentimiento alguno, es un personaje gris que parece solo disfrutar del dolor ajeno, lo que no llega a hacerte extrañar que cometiera aquella matanza en su instituto. Franklin, por su parte, es un padre cegado con su imagen de hijo perfecto que vive en exclusiva para su trabajo e intentar hacer feliz a su hijo, lo que le provoca grandes discusiones con su mujer al no estar de acuerdo con ella y acusarla de loca por creer que su querido niño es malvado. Cecilia es una niña tímida que le teme a todo y que siempre está pegada a su madre e idolatra a su hermano mayor, siguiéndolo a todas partes. Todos los personajes tienen unas fuertes personalidades, extremas algunas veces.

  La novela, en si, no es mala, pero se hace de lectura muy lenta y que tarda en enganchar, pues al ser una historia con un carácter oscuro, se espera otra cosa de ella. El libro podría ser perfectamente una historia real, que el autor recoge excelente, dando datos también de otras matanzas ocurridas en aquella época en todo el país americano. Desde un principio te muestra que se puede nacer siendo malvado, aunque al final, siempre hay quienes se redimen de sus actos.


martes, 1 de enero de 2019

Mis libros del 2018

A principio de año me había puesto como propósito reducir a la mitad mi lista de libros pendientes, no obstante. esta sigue con más o menos el mismo número, pues a pesar de haber lograr leer bastante, me han regalado o he conseguido libros nuevos, aumentando la lista de nuevo. A lo largo del 2018 he tenido periodos en los que no he leído (como los dos últimos meses, pues el libro no me ha gustado mucho. Aunque espero poder publicar la reseña en febrero), o libros que me han llevado más tiempo del que pensaba. No obstante. he logrado leer un total de 26 libros diferentes. Y estos son:


  1. El perfume del diablo
  2. En el nombre de los hombres
  3. El diario de Ana Frank
  4. La sangre de la virtud
  5. Nomes de fume
  6. Carolina se enamora
  7. Un mundo feliz
  8. Rabia
  9. Siempre estarás tú
  10. La primera teoría del amor
  11. Si estuvieras aquí
  12. Simplemente, escaparme contigo
  13. Asesinato en Mesopotamia
  14. Winnie son eu
  15. El testigo mudo
  16. Cita con la muerte
  17. En territorio salvaje
  18. Enamórate de mi
  19. La chica invisible
  20. El hombre ideal
  21. Trucos peligrosos
  22. Una muerte sin nombre
  23. Juegos mortales
  24. Drácula
  25. Las rosas negras de Merdian
  26. Vigo
No he hecho reseña de todas estas lecturas, pues algunas son partes de sagas ya empezadas hacer tiempo o libros en gallego que no me he decidido a publicar.

Este año espero poder leer algo más.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Drácula

 -Título: Drácula

-Autores: Cristina Cerrada, Raúl Guerra Garrido, Eduardo Lago, Gustavo Martín Garzo, Ricardo Menéndez Salmón, José María Merino, Carmen Posadas y Santiago Sequeiros.

-Año de publicación: 2008

-Número de páginas: 148

-Reseña: 

 En este libro se recogen ocho microhistorias cuyos protagonistas son vampiros o tienen relación con los mismos. Estas son:

1. Vampiros en Weimar,  Ricardo Menéndez Salmón. (11 páginas)

  En esta historia el protagonista se entrevista con un paciente del sanitario Argos para preguntarle sobre los vampiros, para un libro que está escribiendo. En esta novela se menciona a Nietzsche y su, quizás, relación con estos seres.


2. El relevo,  José María Merino. (21 páginas)

 Esta microhistoria está escrita en segunda persona, donde el narrador le cuenta directamente al lector la historia.
 El narrador empieza explicando que te encuentras con una mujer con la habilidad de detectar vampiros y que siente que tu eres como ella. Tras prepararte para ser un cazavampiros, la acompañas a una misión, en donde, finalmente, te encuentras con él, con el que te ha estado contando la historia.

 3. Carta dirigida a las novias de Drácula encontrada por el doctor Van Helsing en su castillo, Carmen Posadas. (20 páginas)

 El protagonista de este relato es el propio Drácula, quien le escribe a sus compañeras una carta narrándole su viaje a Londres, en donde acompaña a Oscar Wilde a una cena y una posterior reunión en la que, le asegura, se encuentra el famoso asesino Jack el Destripador.

4. Danzando en la oscuridad, Santiago Sequeiros.

 En este caso, se nos presenta este dibujo:


5. El príncipe de las tinieblas, Gustavo Martín Garzo. (24 páginas)

  El protagonista nos cuenta cómo oyó hablar de Drácula por primera vez. La historia de este personaje se la cuenta su cuidadora, quien había visto la película en el cine y, como en otras tantas veces, le narró la película que había ido a ver.

  También cuenta la historia de como un compañero de clase suyo muere de una extraña manera y el raro comportamiento que tiene la madre del mismo.

6. Te prohíbo contarlo, Raúl Guerra Garrido.(14 páginas)

  En este relato, el protagonista se encuentra en un autobús, yendo hacia su viejo pueblo. En el viaje lee una carta, sin firma, pero que rápidamente reconoce de quien es. En esas líneas le hace recordar un verano en donde un forastero (de quien recibe la carta) estaba en ese pueblo y todo lo ocurrido con él ahí.

 Al final de la carta, le prohíbe contar la historia que él le ha narrado, pues contiene algo que lo avergüenza.

7. , Cristina Cerrada. (20 páginas)

 El relato cuenta con varias historias paralelas. Una se trata de un joven que se obsesiona con una chica. La otra de un trabajador nocturno que fantasea con una compañera de su trabajo, ignorando en cierta medida a su mujer. Y la última, del trabajador de la fábrica que atrae a una de sus compañeras.

8. Alina, Eduardo Lago. 

  Esta última historia es sobre el clásico Drácula, que conoce a Alina, una mujer que es físicamente igual a su antiguo amor, por lo que éste se enamora de ella.


  Estas historias muestran diferentes tipos de vampiros y, en un par de ellas, incluso no le he llegado a ver la relación con el vampirismo, como en el caso de El príncipe de las tinieblas y Aquella paradoja infernal de su destino. Aunque la primera, quizás al final deje caer su relación con los mismos.

  Personalmente, el relato que más me ha gustado ha sido Alina, pues su final me ha resultado inesperado y muestra a un vampiro más clásico, al igual que sucede en el relato de la carta de Drácula.

  Son historias breves, una de ellas un dibujo vampiresco, algo soez, diferentes a las que se acostumbran a leer sobre los vampiros clásicos. No son historias que me hayan atraído demasiado, ya que me las esperaba algo más terroríficas o sanguinarias. En alguna de ellas el vocabulario y la narración se hacían bastante espesos, ralentizando la velocidad de lectura.

 No obstante, son historias entretenidas y muy diferentes las unas de las otras.